Translate

Mostrando entradas con la etiqueta torres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta torres. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de abril de 2022

LA LÍNEA DE TELEGRAFÍA ÓPTICA VALENCIA-BARCELONA.

GENTES, COSTUMBRES, FOLCLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR"; "HISTORIAS DEL MAR"; “ESPIGOLANT CULTURA: Taller de historia, memorias, crónicas históricas, patrimonios, humanidades, ...."; y otras historias.

(Proyecto): LA LÍNEA DE TELEGRAFÍA ÓPTICA VALENCIA-BARCELONA. DATOS PARA LA HISTORIA DE TORREBLANCA: TORRE T.O. Nº38.

"CARTA ABIERTA DEL AÑO 1852 QUE FIRMA "UN AMIGO DE LOS FERROCARRILES" DISCERNIENDO SOBRE LA TELEGRAFÍA ÓPTICA VERSUS TELEGRAFÍA ELÉCTRICO-MAGNÉTICA, LA IMPLANTACIÓN DE FUTUROS CAMINOS DE HIERRO Y LAS NUEVAS CIENCIAS LLEGADAS CON LA INDUSTRIALIZACIÓN Y LA DÉCADA MODERADA".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL.... ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).

- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).

INTRODUCCIÓN: El sistema de comunicación codificada por medio de la telegrafía óptica se implantó en España a mediados del siglo XIX, a partir del año 1844. La elección de este sistema fue muy discutido en la época, puesto que en los países europeos ya se hacían ensayos y pruebas con la telegrafía eléctrica. 

- Este artículo que escribo esta basado en unos relatos de opinión de la época (del año 1852), es un documento de primera mano sobre las reflexiones y dicotomías que se barajaban en aquel entonces y el hoy lejano año 1852. Con la lectura de dicha publicación antigua, la cual transcribo literalmente "sic" y comparto con el futuro lector parcial o total de este artículo que es usted, con ello trato de dar a conocer y mejor interpretar la época llamada en la historiología española como la "Década Moderada"(1844-1854), dicha lectura viene a ofrecer un acercamiento retrospectivo al ambiente de reflexión y de opinión de la voz pública española discerniendo sobre los ideas que predominaban en las conversaciones sobre temas de interés nacional, donde se hacían constantes referencias a las nuevas ciencias, y a los grandes avances técnicos, como el ferrocarril, los transportes, las comunicaciones y las grandes maravillas pioneras que serian para el futuro el vapor, los combustibles y la electricidad los cuales se desarrollaron de forma pionera en aquella época. 

EXPOSICIÓN, DATOS DE INFORMACIÓN BÁSICA DEL AÑO 1852, SOBRE LOS CUALES, LA OPINIÓN PÚBLICA CONFORMABA CORRILLOS DE CONVERSACIÓN:

- El sistema y líneas de telegrafía óptica en algunos países europeos (Francia) comienza a expandirse a partir del año 1794.

- La telegrafía óptica española se pone en marcha gracias a la Real Orden de 1 de marzo de 1844.

- El trazado de la red de telegrafía óptica española será radial y buscará dejar todas las capitales de provincia y puntos notables de las costas y fronteras en comunicación directa con la capital del reino.

- Para este sistema de comunicación fue necesaria la construcción de unas torres que se ubicaban en puntos elevados del terreno. 

- Este sistema de comunicación en telegrafía óptica española fue sustituido muy pronto, a partir del año 1857 toda la telegrafía era eléctrica.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL, TEXTOS DEL AÑO 1852 "sic": CARTA ABIERTA DEL AÑO 1852, LA FIRMA "UN AMIGO DE LOS FERROCARRILES. La Nación (Madrid. 1849). 21/9/1852, página 1.TELEGRAFÍA. Deseosos de dar publicidad y abrir una amplia discusión sobre las materias de que se ocupa el remitido que á continuación insertamos, no podemos menos de recomendar su lectura, por ser trabajo de persona tan competente como ilustrada. En el núm. 1364 de La España, correspondiente al sábado 11 del actual, con motivo de haber anunciado un periódico de Cádiz la espropiación de una posesión rural para levantar en ella una torre telegráfica, se inserta un artículo que, aunque de cortas dimensiones, atendida la gravedad del objeto á que se dirige, es muy digno de ser tomado en consideración.

- En él se dice: «Teníamos entendido, que el gobierno de S. M. había resuelto abandonar el sistema telegráfico, de que se sirve en el día, y que con sobrada precipitación fue adoptado en España, en una época en que todas las naciones de Europa lo abandonaban para sustituirlo con el más sencillo, mucho más rápido y menos costoso, que ha facilitado la aplicación de la electricidad. Teníamos entendido también, que se había dispuesto el establecimiento de una línea telégrafo-eléctrica desde Madrid á Zaragoza, y que mientras se estendia éste sistema á las demás líneas, no se pensaba hacer gastos de ninguna especie, en esas torres que dentro de poco, solo servirán para nidos de tordos y albergues de pastores; pero según anuncia un periódico de Cádiz, hace algunos días que en Jerez de la Frontera ha sido espropiada una posición rural, para levantar en ella una torre telegráfica. Es probable que esta espropiacion sea efecto de algún espediente atrasado, pero en todo caso, debemos llamar la atención del señor ministro de la Gobernación, sobre un gasto tan inútil en todos conceptos. ¡Hartos millones se han enterrado en esas torres que nacieron decrépitas!» etc. etc.

- Reconociendo, como nos complacemos en reconocer, los buenos y patrióticos deseos del autor del artículo, y anhelando también nosotros porque llegue el día en que marchemos en este y otros ramos á la par de la nación más adelantada, todavía por lo mismo que ansiamos la realización de tan importantes mejoras, quisiéramos que se procediera con mucha prudencia y parsimonia; que se estudiara esta cuestión, no solo bajo el aspecto económico, sí no también bajo el científico y de oportunidad, y finalmente, que puesto que hemos tenido la desgracia, ó la fortuna de quedar rezagados, que se aprovecharan las lecciones que han recibido los demás para seguir ó desechar con verdadero conocimiento de causa aquel sistema que más conviniera á nuestras necesidades é intereses bien entendidos, sin perder nunca de vista la posición que ocupamos, y las prudentes precauciones con que debe procederse en negocio de tanta consecuencia para estar siempre preparados á toda eventualidad.

- Ájenos completamente al pensamiento del gobierno en esta cuestión, ni aplaudimos ni censuramos lo que ha hecho, ni escudriñamos lo que piensa hacer; es cuestión científica y pertenece á todos los que  tengan algunos conocimientos en la materia que encierra; y en una época en que se habla mucho de caminos de hierro y de telegrafía electro-magnética, nunca estará demás el examinar á fondo cuanto conduzca á ilustrar la opinión, á destruir prevenciones que no están fundadas en el conocimiento de las cosas, y á formar ideas lo más exactas que sea posible, á fin de preparar los ánimos contra toda exageración. A dos puntos capitales se reduce el artículo de la España: «Al abandono del sistema telegráfico de que se sirve el gobierno en el día , y que con tanta precipitación fue adoptado en España en una época en que todas las naciones de Europa lo abandonaban para sustituirlo con el que ha facilitado la aplicación de la electricidad, y á los millones que se han enterrado en esas torres que nacieron decrépitas. Concretaremos todo lo posible nuestras observaciones sobre estos dos puntos, no tanto para combatir el pensamiento del autor, y defender el sistema telegráfico actual, si no para fijar la atención sobre la prudente reserva con que han de admitirse las seductoras teorías que tan fácilmente hacen concebir las más halagüeñas esperanzas, cuando apenas acabamos de dar los primeros pasos en esa inmensa vía de intereses materiales en que parece precipitarse la sociedad entera, acogiendo con fervoroso entusiasmo todo lo que lisongea el deseo de ver realzado en el menor tiempo posible lo que hace cuatro años sé contemplaba como un delirio de la imaginación, o como efecto de las más estravagantes utopías, cuando no de especulaciones fraguadas para esplotar nuestra inesperiencia.

- Obsérvese lo que ahora mismo pasa á nuestra vista con respecto á la construcción dé vías ferradas: el entusiasmo, el fervor, la resolución, la credulidad con que son recibidos los proyectos que aparecen y se multiplican con una rapidez asombrosa, solo pueden compararse con un hombre, que ansioso de hacer pronto una hoguera , arrojase encima del fuego, apenas encendido, un carro de paja trillada: la acumulación indiscreta de tanto material combustible, sofocaría el fuego, y he aquí todo.

- La telegrafía óptica data en España de mediados de 1845. En aquella época se concluía el primer ensayo de caminos de hierro, teniendo en perspectiva las obras de otro cuyo estado, por hallarse á las puertas de la capital, hizo célebre aquél dicho de que sería el cachete de los demás, ¡tanta confianza, inspiraban estos proyectos, hace siete años !. Los telégrafos eléctricos no pueden existir (á lo menos en una gran parte de Europa) fuera de las vías ferradas. Si el gobierno hubiera dicho entonces: «Puesto, que la telegrafía es un poderoso elemento de gobierno, y el sistema electro-magnético es el mejor, esperaré á tener caminos de hierro, y después tenderé los alambres.» El raciocinio sería sin duda rigorosamente lógico, pero estamos seguros que el ilustrado, articulista de La España seria también el primero que lo impugnaría. Esto, cuando más, no significaría otra cosa que la inercia y la inercia no es gobernar. Cuando, se construyeron las torres telegráficas de las líneas de Irún y Valencia, el sistema electro-magnético no había llegado al grado de perfección y seguridad en las comunicaciones que hoy ha logrado adquirir. En los Estados Unidos. tocaron algunos comerciantes los efectos de esta imperfección. En Francia solo hace dos años que se ha aplicado en grande escala desarrollándolo a la par con los caminos de hierro. Esa misma Francia no había abandonado la telegrafía óptica ni aun después de construida nuestra línea de Irún, pues que á principios de 1847 prolongó la suya de París á Bayona hasta Behobia, para poner ambas en inmediato contacto; de consiguiente si las torres telegráficas españolas nacieron decrépitas á mediados de 1845, la Francia que, según el articulista, había abandonado ya el sistema óptico, cometió en 1847 la imperdonable falta de asociarse á nuestra-decrepitud.

- Como nuestro principal objeto no es impugnar, sino más bien acostumbrar á los entusiastas admiradores de las maravillas del vapor y de la electricidad, á los desapasionados razonamientos de las discusiones científicas, para precaver los errores á que puede conducir la premeditación confundida con los más laudables deseos, habremos de estendernos un poco sobre el asunto de los telégrafos antiguos, para que el juicio que se forma de ellos al adoptar el sistema electro-magnético nos preserve de los riesgos á que pudiéramos esponernos al adoptar con demasiada ligereza los deslumbradores proyectos que sobre construcciones de vías ferradas se anuncian todos los días.

- La óptica es uno de los ramos de la física que, como la mayor parte de las ciencias, no ha dicho aun su última palabra. Ella contiene elementos poderosos jara producir resultados casi tan sorprendentes como  a electricidad en sus aplicaciones á la telegrafía; con la inapreciable ventaja de que comunicando entre ¡' puntos inaccesibles se librarían las líneas ópticas del estado precario á que deja espuestas á las eléctricas la imprescindible circunstancia de ser sus conductores vulnerables. Hemos dicho inaccesibles refiriéndonos á los intentos de la malevolencia en casos generales, pero en los estraordinarios, como insurrecciones, motines, apariciones de cuadrillas armadas, etc., una línea óptica funcionaria, aun rodeada de enemigos, en tanto que una eléctrica sería destruida en varios puntos á la vez con la mayor facilidad y sin ningún riesgo hasta que el efecto, conocido antes que  la causa, advirtiese el motivo del accidente. Mucho podríamos decir acerca de esto para demostrar que las torres telegráficas, perfeccionado el sistema óptico, servirían para algo más que para nidos de tordos y albergues de pastores, y aun citaríamos alguna obra científica publicada; en éste mismo año de 1852 en una de esas naciones que han abandonado el sistema telegráfico aéreo, en que su autor, partidario acérrimo de la telegrafía eléctrica. se muestra indignado al pensar que pudiera desecharse el sistema antiguo para sustituirlo enteramente por el eléctrico; pero como esto nos apartaría algo de nuestro propósito y de los límites que nos hemos propuesto, nos contentaremos con recordar, que en las dos invasiones por el Pirineo en 1847 á 48, y en las correrías del Estudiante por la provincia de Burgos en el mismo año, esas torres nacidas decrépitas prestaron señalados servicios, asistiéndonos muchas razones para creer que si en su lugar hubiera habido alambres eléctricos, no fueran ellos ciertamente los que anunciaran la aparición de los enemigos, como estamos persuadidos que si existieran ahora en las provincias de Andalucía, se echarían de menos las torres telegráficas y el no haber enterrado en ellas algunos miles de duros.

-  Es indudable que el deseo de avanzar en la vía de los progresos materiales nos hace muchas veces ver las cosas por un prisma engañoso; pero por lo mismo debe procederse con la mayor circunspección para no tocar el doloroso caso de destruir mañana lo qué se ha edificado hoy, cuando la razón y la esperiencia vienen á confirmar que se ha marchado con demasiada precipitación. Estos principios que pueden ser aplicables en todos los tiempos, lo son mucho más en el estado á que han llegado las ciencias: hoy se tiene por el último esfuerzo del entendimiento humano lo que mañana dejará el puesto á un nuevo descubrimiento.

- En el instante en que escribimos acaso serán ya decrépitas las actuales máquinas de vapor, sustituidas por otras, cuya potencia es el resorte del aire ya caliente, ya comprimido; pero es bien cierto que no abandonaremos las locomotoras hasta no estar bien seguros del nuevo invento, ni creemos que llorará la industria las enormes sumas invertidas en ellas. Semejante modo de ver las cosas nonos permitirla nunca, dar un paso con acierto en el camino del verdadero progreso. Saltar no es marchar. Aunque poco amigos de citas, sobre todo en cuestiones en que domina la lógica de los hechos, no podemos resistir al deseo de trasladar aquí un trozo de la obra titulada "Esposición é historia de los principales descubrimientos científicos modernos, escrita por Luis Figuier, doctor en ciencias. Paris 1852". Dice así el autor, tomo 3.°, pág. 374: «Esta doble obligación de mantener la línea de los rails en un nivel siempre sensiblemente orizontal, y de adoptar una dirección rectilínea, es lo que acarrea tantos gastos en la ejecución de nuestros railways. Por lo mismo el ingenio encargado de ejecutar el trazado de un camino de hierro, se ve precisado á marchar en línea recta, levantando con terraplenes los niveles de los terrenos bajos, atravesando valles por medio de largos viaductos, abriendo paso á través de las montañas, descomponiendo el suelo á su alrededor, apartándose de puntos que desearía seguir, y siguiendo los que quisiera evitar, cambiando los pueblos en desiertos y haciendo desiertos los lugares habitados. 

- Esta ciega inflexibilidad impuesta á la dirección dé nuestras líneas es la causa principal de los escesivos gastos que pide su ejecución ; estece también el punto; profundamente vicioso, y estamos casi por decir que el lado bárbaro de los caminos de hierro actuales. Esas montañas taladradas de parte á parte, esos valles rellenos, esos largos viaductos para unir las cumbres de las colinas, esos pasos de ríos por puntos obligados, esas «lagunas atravesadas con diques construidos á costa »de enormes gastos, esos largos trayectos subterráneos, esos sombríos túneles ocupando leguas enteras y en donde el viajero sepultado en las entrañas de la tierra, privado del espectáculo de la naturaleza y de la vista del cielo, le parece ver la imagen anticipada de la tumba, todo esto decimos recuerda de una manera terrible los groseros principios del arte humano; y cuando las generaciones futuras vengan un día á contemplar los vestigios y los abandonados restos de estas inmensas obras, es probable que conciban alguna idea desdeñosa hacia esas maravillas que tanto alagan hoy nuestro orgullo.»

- Véase de cuán diverso modo se tratan las cosas en un país que marcha de los primeros á la cabeza de la civilización. Allí no solo hay opiniones respetables que condenan la idea de desechar la telegrafía óptica Mr. Moigno, citando á Jules Guyot, en su Tratado de telegrafía eléctrica. París 1852), sino que se observan con prudente desconfianza esos asombrosos descubrimientos cuyas gigantescas proporciones escitan el entusiasmo hasta el punto de considerar como despreciables ruinas lo que se halla aun dentro del dominio de la ciencia, á la manera que un arquitecto arrancaría los andamios del cuerpo principal de una obra antes de estar el segundo perfectamente asegurado.

- Entre marchar á rastro ó á remolque, y marchar a la carrera, hay un medio razonable que consiste en no adelantar un paso hasta no estar seguros del que acabamos de dar. Supongamos que en España oyendo algunas de las infinitas proposiciones que se han hecho por empresas estranjeras en los últimos ocho años y de que nos han informado los periódicos propios y estraños, admitiendo la que pareciera más ventajosa por el deseo de adelantar con rapidez, se hubiera procedido a plantear el sistema eléctrico; ¿cuál sería hoy el resultado? Además de manifestar pocos conocimientos del estado en que se hallaba esta Ciencia, hubiéramos aceptado condiciones onerosísimas, sujetándonos de hecho á quedar estacionarios por un crecido número de años, y cuando volviéramos del error, no había otro recurso que resignarnos á ser esplotados por la empresa concesionaria ofreciendo al público un espectáculo humillante ó rescindir el contrato pagando muy cara nuestra indisculpable imprevisión, sin dejar por eso de presentar al mundo científico un triste ejemplo de insigne ligereza. 

- Pasó esta primera época, que nos atrevemos á llamar de esplotaciones, y ya que felizmente hemos escapado ilesos, debemos esperar que el estudio y la reflexión nos conduzcan pоr еl buen camino sin temor de quedar rezagados.

- Es evidente, que la telegrafía eléctrica está llamada á ser un poderosísimo elemento en el creciente desarrollo de los intereses materiales.

- Procédase, pues con urgencia, pero con mucho estudio á la construcción de estas vías, pero contando siempre con las circunstancias del suelo que habitamos, y la esperiencia dirá entonces si deben ó no desecharse las torres telegráficas, y si los millones enterrados en ellas han sido ó no productivos. Entonces conoceremos si llegaron al periodo de decrepitud; pero hasta entonces jamás convendremos en que nacieron decrepitas.

- Interesados, como el que más, en la construcción de las vías ferreadas y considerando la telegrafía electro-magnética como su Consecuencia inmediata, hemos espuesto las razones que nos sugieren nuestros escasos conocimientos en la materia en favor de la telegrafía óptica, no precisamente por defenderla, si no por el efecto que el artículo de La España puede producir en los ánimos asustadizos. Nacida en España, tampoco parece apropósito deprimiría sin motivos muy fundados, pues si es conveniente, como lo creemos, adoptar la eléctrica, no es justo, olvidar sus servicios ni infundir temores que prevengan contra o que se hace en nuestro país, harto propenso en celebrar lo que viene de los estraños. Por lo demás, y siendo notorio que el gobierno ha mandado al estranjero una comisión a recojer los datos necesarios sobre esté importante asunto, es de esperar que se proceda en él con todo conocimiento, y que antes de que tengamos un ferro-carril de alguna estension, se habrán obtenido, buenos resultados de la nueva telegrafía.

- Nuestro objeto principal, después de todo, ha sido mitigar ese ardor febril, que parece participar de los efectos del mágico motor que se presenta como destinado á cambiar la faz del mundo y llevar la civilización á sus últimos confines modificando las ideas exageradas, para que acostumbrándonos á ver las cosas á la luz de la sana crítica, caminemos más libre y desembarazadamente por la ancha, senda abierta al estudio y á la inteligencia.

"UN AMIGO DE LOS FERRO-CARRILES", AÑO 1852.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

- Direcció General de Patrimoni Cultural Valencià .

- Prades Bel, Juan Emilio (2007): “El “Castellet” una torre de güaita al cim del “Raspall” (Torreblanca)”. CEM nº 77, 2007.

ARCHIVO: LOS CAMINOS DE HIERRO Y LAS COMUNICACIONES.








martes, 20 de julio de 2021

EL NAVÍO HMS MAGNIFICENT, OROPESA DEL MAR , OCTUBRE DE 1811.

GENTES, COSTUMBRES, FOLCLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR"; "HISTORIAS DEL MAR"; “ESPIGOLANT CULTURA: Taller de historia, memorias, crónicas históricas, patrimonios, humanidades, ...."; y otras historias.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DEL MUNICIPIO DE ORPESA/OROPESA DEL MAR.

(Proyecto): HISTORIAS, MITOS Y LEYENDAS DE KLOS PUEBLOS Y EL TERRITORIO DE LA PLANA DEL "CASTELL D'ALBALAT" (CASTELLÓN).

"EL COMBATE CONTRA LOS FRANCESES DEL NAVÍO DE LÍNEA DE 74 CAÑONES "HMS MAGNIFICENT" DE LA ROYAL NAVY, EN AUXILIO Y RESCATE DE LOS ESPAÑOLES ATRAPADOS EN LA TORRE DEL REY Y EN LA CIUDADELA DE OROPESA DEL MAR EN 1811, EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA, 1808-1814".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL.... ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).

- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).

INTRODUCCIÓN: La Guerra de la Independencia tuvo en Oropesa del Mar un episodio heroico, que comenzó con la defensa heroica de los soldados españoles, y el asedio y la posterior ocupación de Oropesa del Mar por el ejército francés del Mariscal Suchet (Luis Gabriel Suchet).

- Debido a la enérgica defensa con que se empleaban las guarniciones españoles que protegían la actual Orpesa (Oropesa del Mar), sobre el 20 de septiembre del año 1811, obligaron al tren de batir y al ejército francés del mariscal Suchet a dar un rodeo de unos 40 km en su marcha hacia Valencia, desviándose a la fuerza de la costa, y yéndose a buscar el "Camino Real" a la población de Cabanes. 

- El ejército del Mariscal Suchet volvió un mes más tarde a esta plaza litoral con ganas de revancha (fue en octubre del año 1811), y a realizar el asalto definitivo y someter a las guarniciones de Oropesa del Mar, tras el asedio logró ocupar el castillo, y ordenó destruir las murallas de dicha ciudadela.

- Pero los defensores españoles de la Torre del Rey no llegaron a capitular a las tropas francesas, al quedar aislados por el asedio a la torre, se vieron obligados a retirarse por mar, siendo auxiliados y rescatados por una flota de la Royal Navy al mando de George Eyre, formada por el gran navío de línea “HMS Magnificent” de 74 cañones y tres cañoneras de la Flota del Mediterráneo de la Royal Navy.  

- Y así comenzó, la historia que me motiva a escribir este relato, basado sobre la retirada de las fuerzas españolas de la Torre del Rey, y el fuego cruzado de la fragata “HMS Magnificent” y las baterías francesas y la fusilería italiana. 

- Para esta historia, dispongo de dos informadores excelentes de primera mano los cuales estuvieron como comandantes en la primera línea de la batalla, se trata del Mariscal Suchet del ejército francés y el Comandante naval George Eyre, de los cuales trascribiré (sic) sus propias palabras sobre los hechos y pormenores de la batalla marítimo-terrestre.

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA A LA GUERRA DE INDEPENDENCIA: La guerra de la Independencia Española fue un conflicto bélico desarrollado entre 1808 y 1814 dentro del contexto de las guerras napoleónicas europeas, que enfrentó a las potencias aliadas de España, Reino Unido y Portugal contra el Primer Imperio francés, cuya pretensión era la de instalar en el trono español al hermano de Napoleón, José Bonaparte, tras las abdicaciones de Bayona.  Ante la invasión francesa de la península Ibérica el pueblo español despertó y Napoleón Bonaparte se vio obligado a mantener un gran ejército en España durante seis años, al tiempo que las Cortes de Cádiz ponían en práctica la revolución liberal con la elaboración de la Constitución Española del año 1812.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL, (Documento inglés): Textos de "GEORGE EYRE, a bordo del “Magnificent” sobre Valencia, 14 de Octubre 1811. Al llegar aquí el 8 del corriente, me apresuré á asegurar al General Blake, que me hallaba dispuesto á emprender qualquier servicio en que pudiese serle útil, contribuyendo á, sus planes para la defensa de esta Provincia; y al día siguiente recibí de S. E. una carta en que me pedía que auxiliase el Castillo de Oropesa, que  se hallaba mui apretado por el enemigo, y mui apurado de provisiones. En conseqüencia, me dirigí allá, con tres cañoneras que el General puso a mi disposición y llegué por la noche del 11, quando supe que el Castillo se había rendido el día antes, y que había dos mil enemigos en el pueblo; pero había una torre, como a una milla de Oropesa, y á mui poca distancia del mar, en que estaba arbolada la Vandera Española, y se veía al enemigo construyendo una batería contra ella a tiro de fusil. Habiendo hallado medio de comunicación con la Torre, recibí una carta del Comandante, en que me informaba, que aunque había rehusado capitular quando le habían intimado el día anterior, le sería imposible mantenerse muchas horas contra la fuerza que el enemigo había acercado; por tanto dispuse un plan para libertar la guarnición. Al amanecer del día siguiente el enemigo abrió su fuego, el qual fue respondido con vigor desde la torre; Pero la briza no apuntó hasta las nueve de la mañana, y hasta entonces no pude acercar mi navío. Anclé pues inmediato á tierra quanto pude, y mandé una lancha, y una pinaza, con las cañoneras, para que se traxesen la guarnición, que consistía de dos oficiales, y ochenta y cinco soldados; todos los quales, tengo la satisfacción de informar á V., estaban embarcados á las diez; gracias á (TOMO IV), la actividad, y valiente conducta de los oficiales y tripulaciones de los botes. El fuego del “Magnificent” molestó á la batería; pero al punto que apercibieron que la torre estaba abandonada, acudieron en mucho número á la orilla, cubiertos por una pequeña punta de tierra, y entre los peñascos, haciendo un violento fuego de fusilería, de que resultaron heridos tres de mi gente, y siento decir que uno de ellos, de mucho peligro. Los oficiales que mandaban los botes del Magnificent en esta ocasión fueron los tenientes Astley, y Hiatt, los quales se han presentado voluntariamente para todo género de peligro y trabajo que se ha ofrecido; su conducta en esta y en todas las ocasiones anteriores, ha sido de satisfacción para mí, y de mucho crédito para ellos. Habiendo sido preciso que la lancha usase su carroñada para contener el fuego del enemigo que se aumentaba cada vez más, la pinaza, que había traído una barcada de soldados españoles a una de las cañoneras; tuvo que volver de segunda vez a tierra, por los que se habían quedado en los peñascos: el teniente Hiatt executo este servicio con el mayor espíritu y humanidad. (Firmado) JORGE EYRE. A Sir Edwardo Pellew, Vice-Almirante de la Roxa, &c. &c. Oficiales empleados en los botes.—Los tenientes Astley y Hiatt, y el Guardia-Marina Mr. G. D. Ross.  Marineros heridos.—John Lens, de peligro—Roberto Thompson y Ricardo James, ligeramente”. (El Español (Londres). 30/12/1811, n.º 21, página 49).

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL, (Documento francés): Textos del MARISCAL SUCHET. X. Habíase expedido á Tortosa la orden de hacer partir el tren de batir hacia Murviedro, inmediatamente después de la poco feliz escalada del 28 de setiembre. Al punto se pusieron en movimiento los convoyes de artillería; pero se decidió que las primeras piezas que llegarían frente de Oropesa, harían alto allí momentáneamente, á fin de batir las murallas de dicho castillo antes de llegar á vista de Sagunto. Dióse al general Compére la comisión y orden de dirigirse á dicho punto, quien hizo acampar sus tropas cerca de Oropesa y se ocupó al momento de los preparativos de dicho sitio. El mariscal quiso proporcionar a la división napolitana la ocasión de grangearse y de obtener este trofeo: dicha división, reducida entonces al escaso número de mil y cuatrocientos hombres, y entre ellos ciento y cincuenta de caballería, estaba en el caso de prestar bien útiles servicios, ya por la emulación le inspiraban los demás cuerpos, como por el zelo y desvelos de su general Compére. Con los Napolitanos marchaba también una brigada del cuerpo de ingenieros francés. 

= Al día siguiente, y los demás consecutivos, nuestra tropa se apoderó á la fuerza del lugar, y se atrincheró en él; nos establecimos también de manera á poder cortar a la guarnición toda retirada hacia la Torre del Rey. Dicha torre, situada a la distancia de cuatrocientas toesas, estaba edificada sobre una roca á orillas del mar, y armada y ocupada por algunos hombres; en caso necesario podía servir á proteger un embarque. Con respecto al castillejo ó fuerte, situado cerca del camino real que estuviera destinado á dominar, constaba de una gruesa torre cuadrada, rodeada por tres de sus costados por un recinto, flanqueado y defendido con torrecillas, sin foso, en razón del áspero y difícil escarpe de la montañita. Por el lado del sud, se veía a descubierto el pie de la torre; la puerta de entrada y la rampa que conducía á aquella estaba á cuatro pasos de las primeras casas del lugar. Creyóse que se podría abrir brecha en seguida en el reducto mismo; pero nos encontramos sobrado cerca para haber de emprender los trabajos en regla, y tratamos de buscar por otra parte una localidad oportuna. 

= El gefe de batallón de ingenieros Michaud, y el gefe de batallón de artillería Charrue abrieron una trinchera, y construyeron una batería sobre el camino real, á cien toesas poco más o menos de la parte norte del recinto del fuerte. 

= Una compañía de artilleros italianos vino á reunirse con los zapadores franceses, y el 8 de octubre, llegaron al campo procedentes de Tortosa tres cañones de 24 y un obús de diez pulgadas. La batería se perfeccionó y artilló durante el día 9, y en la noche del 9 al 10, llegó el mariscal al sitio, seguido de un batallón del Vístula. Por orden del mariscal, rompiose el fuego, el 10, al amanecer, y la artillería del fuerte no tardó en verse forzada á callar: á las tres de la tarde estaba ya la brecha practicable en el primer recinto. 

= El general Ferrier dispuso al momento cuatro compañías de preferencia napolitana, para montar al asalto, con el objeto de apoderarse de un primer cuerpo primer cuerpo de guardia. Iba ya á darse aquel; pero el enemigo juzgó no debía esperarle, é izó bandera blanca. Entramos, pues, en el fuerte, en el cual encontramos doscientos quince hombres, con cuatro piezas de artillería y algunas provisiones. 

= La Torre del Rey se negó á capitular, con cuyo motivo se abrió la trinchera contra ella y nos disponíamos ya á hacer venir algunas piezas para batirla. Pero, el 10, se dejaron ver algunos barcos, procedentes de Valencia, con la intención de salvar y de llevarse la guarnición encerrada allí, lo que no nos fue posible impedir, a pesar de los esfuerzos de la artillería ligera italiana у de los granaderos у volteadores del Vístula, que se adelantaron hasta la playa misma para oponerse al embarque.

= Encontramos en la torre dos piezas. Nuestra pérdida en Oropesa consistió en treinta y un hombres, y entre ellos seis muertos. La ocupación de dicho castillo nos dejó enteramente libre el camino, y abrió el paso a toda la artillería destinada contra Sagunto.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS Y CITADOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

HMS MAGNIFICENT: El HMS Magnificent fue un navío de línea de 74 cañones de la Royal Navy, botado el 30 de agosto de 1806 en Blackwall Yard, siendo capitaneado por el contraalmirante William Lloyd Towns. Fue desguazado en 1825, y finalmente vendido fuera del servicio en 1843. Dimensiones: 53 metros x 14,43 m. x 6,1 m. Todos los barcos de la Royal Navy llevan el prefijo de barco "HMS", son las siglas abreviadas de “Her Majesty's Ship”, en español, Barco de su Majestad. En este caso del navío HMS Magnificent, en español seria el “Barco de su Majestad el Magnifico”.

BIOGRAFIA DE GEORGE EYRE COMANDANTE AL MANDO DEL HMS MAGNIFICENT: Sir George Eyre, llegó a ser un oficial de alta graduación de la Royal Navy, llegando gradualmente hasta al rango de Vicealmirante de la Roja (Vice-Admiral of the Red). intervino en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos y las Guerras Revolucionarias Francesas y Napoleónicas, en 1826 Eyre se retiró a tierra debido a una enfermedad. Murió el 15 de febrero de  1839. George Eyre sirvió con James King en el Caribe durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, viendo acción en una serie de combates. Con la conclusión de la guerra, se estableció a veces en Halifax, y más tarde frente a la costa sudamericana y en el Mediterráneo. Con el estallido de las Guerras Revolucionarias Francesas, George Eyre sirvió en el Mediterráneo y estuvo involucrado en el Sitio de Toulon, antes de recibir su primer mando, el bergantín-balandra de 14 cañones HMS Speedy. El comando duró poco, y el Speedy fue perseguido y capturado por una gran flota francesa. Llevados en cautiverio, George Eyre y sus hombres soportaron duras condiciones hasta que fueron intercambiados de vuelta a Gran Bretaña. Absuelto por la pérdida de su barco y se le dio un nuevo mando, Eyre salió a las Indias Occidentales, pero regresó a Gran Bretaña en 1799 y en el año 1806, se unió a la flota del Mediterráneo y estuvo activo frente a la costa de España, apoyando la resistencia española a los franceses. Fue oficial comandante de los siguientes barcos de guerra: HMS Speedy; HMS Albacore; HMS Prompte; HMS Regulus; HMS San Josef; HMS Ardent; HMS Magnificent.

TAN SOLO DOS AÑOS ANTES DEL AÑO 1811 LOS AHORA ALIADOS ESPAÑOLES E INGLESES ERAN AFERRIMOS ENEMIGOS EN LA GUERRA ANGLO-ESPAÑOLA DE 1804 A 1809: La guerra anglo-española (1804-1809) fue un conflicto que enfrentó a España, con el apoyo de Francia, contra Gran Bretaña. La contienda se enmarca en las Guerras Napoleónicas. La guerra comenzó tras la batalla del cabo de Santa María, cuando una flota británica atacó en tiempo de paz a una escuadra española de cuatro fragatas que transportaban caudales y mercancías desde América. Uno de los buques españoles fue hundido y el resto fueron apresados. El conflicto finalizó formalmente en enero del año 1809 con la firma de un tratado de paz y alianza entre el Gobierno británico y la Junta Suprema Central que gobernaba España en oposición a la ocupación francesa, aunque las hostilidades habían finalizado el año anterior con la intervención británica a favor de la Junta en su lucha contra los ejércitos napoleónicos. La principal consecuencia de esta guerra fue, de acuerdo con algunas opiniones, la pérdida de la posición como potencia naval hegemónica  de España por la derrota sufrida contra Inglaterra en la batalla de Trafalgar del año 1805.

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

Louis-Gabriel Suchet (1828): "Memorias del Mariscal Suchet sobre sus campañas en España, 1808-1814, escrito por el mismo".

Louis-Gabriel Suchet (1828): “Mémoires du Maréchal Suchet, Duc d'Albufera, sur ses campagnes en Espagne, depuis 1808 jusqu'en 1814 / écrits par lui-même”. Edité par A. Bossange : Firmin Didot. Paris – 1828.

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: "HMS Victory navío de línea británico similar al HMS Magnificent". 


"HMS Victory" navío de línea británico
 similar al HMS Magnificent.


"HMS Victory" navío de línea británico
 similar al HMS Magnificent.

El navío de línea HMS Magnificent de George Eyre,
que socorrió a la ciudadela de Oropesa del Mar y a la torre del Rey .

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: "ORPESA Y LA TORRE DEL REY".

Torre del Rey.

Murallas y prisión de la ciudadela de Oropesa del Mar.

Lugar de los combates en la actualidad.

Lugar de los combates.

Lugar de los combates.

Lugar de los combates.


Cuadro de Johan Danckerts.






domingo, 24 de noviembre de 2019

UN TEMPLO DE RECONQUISTA EN TORREBLANCA

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE TORREBLANCA-TORRENOSTRA:



LA ANTIGUA IGLESIA DE SAN FRANCISCO, UN TEMPLO DE RECONQUISTA EN TORREBLANCA (CASTELLÓN, ESPAÑA)
ESCRIBE: JUAN EMILIO PRADES BEL
La actual Torreblanca como lugar habitado, se remontaría a la época altomedieval-islámica, se trataría de un poblado musulmán amurallado, las jerarquías de clanes y elites dominantes, los servicios públicos, médico, mezquita, herrería, fortaleza, ocuparían un perímetro reducido del actual casco antiguo de Torreblanca, el enclave contaría además con un porcentaje de población viviendo a extramuros del casco urbano, ocupando alquerías dispersas junto a sus tierras de cultivo, este primitivo enclave poblacional de etnia musulmana  fue reconquistado por Jaime I y repoblada con cristianos, los musulmanes continuarían ocupando sus alquerías. Hay múltiples evidencias de habitad y asentamientos islámicos en las áreas rurales periféricas al actual casco urbano que refutan esta idealización. La primitiva iglesia cristiana de San Francisco Javier se encuentra dentro del actual recinto del Calvario, está ubicada en lo alto del cerro del Calvario, fue construida en el punto más elevado de la localidad de Torreblanca, ubicación geoestratégica con un amplio campo visual dominante de 180º. Se trata de una iglesia de reconquista, consta de una única nave rectangular con arcos de diafragma que se apoyan en pilares adosados al mismo. Las bóvedas son de crucería. Esta iglesia fue el primer templo cristiano de la villa, fue construido sobre los restos de la fortaleza musulmana desmantelada en fechas tempranas de la Reconquista. Parece ser que la iglesia se construyó a partir de la segunda mitad del siglo XIII-XIV, y fue fortificada por el obispo de Tortosa a principios del siglo XV, ante los reiterados ataques de los piratas berberiscos a estas tierras, el hecho más lamentable es el saqueo y quema de la villa de Torreblanca y de esta su iglesia, efectuado por los piratas berberiscos en el año 1397, se llevaron un cuantioso botín que incluía la custodia de esta iglesia de San Francisco y más de cien cautivos, lo que motivó una posterior expedición de una cruzada épica de castigo de la Armada Santa que se realizó con éxito a las órdenes del justicia Jaime Pertusa que murió en la batalla, los valencianos atacaron la fortaleza de Tédeliz en Argel y se consiguió la victoria y devolvieron la custodia a Torreblanca. Son muy visibles los elementos defensivos del bastión: saeteras, barbacana lateral, troneras, etc. Fue un importante escenario de diversos hechos de armas durante las Guerras Carlistas, en uno de los cuales siempre se ha dicho que resultó herido el mismísimo general Cabrera. Se ven evidencias de varias reformas en la fortaleza entre los siglos XIV-XIX. La iglesia fortificada de San Francisco en Torreblanca está bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
ADDENDA:
El 27 de abril de 1225, estando el rey Jaime I a Tortosa preparando el ataque en Peñíscola y habiendo convocado cortes, otorga al obispo de Tortosa Ponç de Torrella, el documento de donación de los castillos de Miravet y Zufera, con todos sus términos, masías, alquerías e iglesias. El castillo de Miravet suponía un distrito construido por la propia fortaleza y comprendía el vecino castillo de Albalat, la villa de Cabanes y los lugares que con el tiempo tenían que ser Benlloch y Torreblanca. En esta donación no aparece el nombre de Torreblanca, dando a entender que todavía no existía, pero denomina como uno de los límites del castillo de Miravet la Torre de Luppricato, que por la referencia, y siguiendo las localizaciones que nos indica, podría ser con el tiempo la actual Torreblanca.
Una vez Miravet y Sufera están en manos del prelado obispo tortosíno Ponç de Torrella alrededor de 1233 o 1234, este inicia la repoblación de cristianos en todo el distrito, el cual estaba constituido, además de los ya citados castillos, por el castillo de Albalat, la villa de Cabanes y los lugares de Belloc y Torreblanca. Cabanes se pobló en 1243, Belloc en 1250, y Albalat y Torreblanca en fechas hasta ahora desconocidas, pero antes del año 1350.
BIBLIOGRAFÍA:
- Estrada, J. Lluís; Jarque, Annabel; Linares, Josep C. (1998): “Arquitectura de reconquista al norte del país valenciano: Iglesias de arcos diafragma a las comarcas de Castelló (siglo XIII)”. Forum de investigación, núm. 3, 1998, pp. 1-8. ISSN: 1139-5486.
- Zaragoza Catalán, Arturo (2009): “A propósito de las bóvedas de crucería y otras bóvedas medievales”. Anales de Historia del Arte, Vol. Extra: Cien años de investigación sobre arquitectura medieval española, 2009, pp. 99-126. ISSN: 0214-6452.
- Marín Sánchez, Rafael (2011): “Bóvedas de crucería cono nervios prefabricados de yeso y de ladrillo aplantillado”. A: S. Huerta; I. Gil; S. García; M. Taín (eds.). Actas del Séptimo Congreso Nacional de Historia de la Construcción. Santiago de Compostela, 26 - 29 de octubre de 2011. Madrid: Instituto Juan de Herrera, 2011, pp. 841-850 [Consulta: 22 de enero de 2015].
- Rodríguez Culebras, Ramón (1983): “Torreblanca. Calvario”. A: Catálogo de monumentos y conjuntos de la Comunidad Valenciana. vol. II (en catalán y castellano). Valencia: Generalitat Valenciana, 1983, pp. 200-207. ISBN 84-500-8938-7.
- Rodríguez Culebras, Ramón (1985): “La iglesia fortaleza de San Francisco de Torreblanca”. Centro de Estudios de la Plana, núm. 1, enero-marzo 1985, pp. 57-64.
- Rodríguez Culebras, Ramón (1983): “Torreblanca. Calvario”. A: Catálogo de monumentos y conjuntos de la Comunidad Valenciana. vol. II (en catalán y castellano). Valencia: Generalitat Valenciana, 1983, pp. 200-207. ISBN 84-500-8938-7.
- Barceló Cortés, Agustí (2013): “La memoria de las plantas: aproximación etnobotánica a la iconografía del Itinerarium mentis in Deum representado en la iglesia de San Francisco, Torreblanca, Castellón”. A: Palabras, símbolos, emblemas: Las estructuras gráficas de la representación (en castellano).[1] Madrid: Sociedad Española de Emblemática: Turpin Editoras, 2013, pp. 181-196. ISBN 978-84-940720-2-4.
- Barreda Edo, Pere-Enric (1989): “La carta de població de Benassal (1239)”. Editorial Ayuntamiento de Benasal. ISBN 978-84-505-8242-0 / Edición N° páginas 100 pp. / año 1989.
- Barreda Edo, Pere-Enric (2010): “Les cartes de població del Maestrat- Cartas de población del Maestrazgo”. Editorial Centro de Estudios del Maestrazgo = Centre d'Estudis del Maestrat / ISBN 978-84-937722-0-8 / Edición N° páginas 140 pp. / año 2010.
- Barreda Edo, Pere-Enric (2012): “Nacimiento de nuestros pueblos”. Editorial Centro de Estudios de La Iglesuela del Cid / ISBN 978-84-615-8148-1 / Edición N° páginas 72 pp./ año 2012.
- Barreda Edo, Pere Enric (1986): “Llibre dels capitols d'Herbatges de la Tinença de Culla (1345-1805): Introducció, notes, text i índex”. Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura, Castelló de la Plana 1986, nº 62, p. 447-562.
- Barreda Edo, Pere Enric (1989): “Un inventari dels documents de la Tinença de Culla a l'arxiu de l'Orde de Montesa en el segle XV”. Boletín del Centro de Estudios del Maestrazgo, Benicarló 1989, nº 27, p. 85-96.
- Rabassa Vaquer, Carles A.; Barrera Aymerich, Modest; Pérez Lobo, Luis Miguel (1990): “Catàleg de l'Arxiu Municipal de Culla”. Valencia. Conselleria de Cultura, Educació i Ciència, 1990. (Arxius valencians; 10). 84-7890-088-8.
- Arxiu virtuaL JAUME I. Documents d'època medieval relatius a la Corona d'Aragó. Diplomatari de Blasco d'Alagó» (en catalán). Castellón: Universitat Jaume I. 2006. Consultado el 3 de marzo de 2017.
- Conde Delgado y Molina, Rafael (1985): “Pergaminos aragoneses del fondo Sastago del Archivo de la Corona de Aragón”. Cuadernos de historia Jerónimo Zurita (51–52): 295-349. ISSN 0044-5517.
- García Edo, Vicente (1986): “Blasco de Alagón”. Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura (62). ISSN 0210-1475.
- Gómez Bayarri, José Vicente (2008): “Cartas Pueblas Valencianas concedidas a fueros aragoneses”. Aragón en la Edad Media (20): 391-412. ISSN 0213-2486.
- Ubieto Arteta, Antonio (1975): “Orígenes del reino de Valencia. Cuestiones cronológicas sobre su reconquista”. Vol. I. Valencia: Anubar. OCLC 469600477.
- Zurita, Jerónimo (2003) (1562). ángel canellas lópez, ed. “Anales de la Corona de Aragón”. Zaragoza: Institución Fernando el Católico (C.S.I.C.).
- Pere-Enric Barreda : "Els camins del rei Jaume I per les comarques de Castelló"
- Pierre Guichard, Al-Andalus frente a la conquista cristiana: los musulmanes de València, p.257-25
-André Bazzana i Pierre Guichard. Campaña 1977 de investigación arqueológica en yacimientos medievales de la provincia de Castellón (La Magdalena; Monte Mollet; Zufera) Cuadernos de prehistoria y arqueología castellonenses, ISSN 0212-1824, Nº. 4, 1977, pags. 333-350
-Andreu Vall, Guillermo. «Epigrafía ibérica, romana y árabe de Cabanes (Castellón)». Arse. Boletín del Centro Arqueológico Saguntino, 11 (maig 1970), pp. 10-18.
-Barreda, Pere-Enric. «Els camins del rei Jaume I per les comarques de Castelló». Ribalta. Quaderns d’aplicació didàctica i investigació, 14 (desembre 2008), pp. 19-27. ISBN: 978-84-691-7720-4.
-Escorihuela Santamaria, Nèlia. «Un passeig en el temps pel terme de Cabanes», pp. 259-268. En Cultura i estudi local a La Plana de l'Arc. Castelló : Universitat Jaume I, 2003. ISBN 84-8021-411-2.
-Forcada Martí, Vicente. «Torres y Castillos de la Provincia de Castellón. Síntesis histórico-estructural». Publicació: Castelló : Societat Castellonenca de Cultura, 1992. ISBN 84-86113-12-1. -
- Rabassa Vaquer, Carles. «El rei Jaume I i els orígens de Castelló». Plaça Major. Revista de cultura i festa. Any XIII núm. 38 (tardor 2008), pp. 9-11.
- Rovira i Virgili, Antoni. Història Nacional de Catalunya. Volum III. Barcelona : Edicions Pàtria, 1920.
-Vidal Salvador, Manuel, Betoret París, Eduardo (ed). Introducción a Manuel Vidal Salvador, siglo XVII, con su comedia inédita El Sol robado de un ciego y el panal en el león. Madrid : CSIC, Patronato José Ma. Quadrado ; Castellón : Sociedad Castellonense de Cultura, 1975. ISBN 84-400-8889-2.
- Roca Traver Francisco A. (1988): “Noticias Históricas de Torreblanca”. Ayuntamiento de Torreblanca, Castellón, 1988.
- Cámara Muñóz, Alicia: Los guardianes del mar: fortificaciones, torres, atalayas en la costa valenciana (s.XVI)”. UNED.
- Forcada Martí, Vicente (1992): “Torres y castillos de la provincia de Castellón”. 1992.



























domingo, 17 de noviembre de 2019

TORRE DE COSTA DE LA CORDÀ


GENT, COSTUMS, TRADICIONS, HISTÒRIES, PATRIMONIS I PAISATGES DE LA PROVÍNCIA DE CASTELLÓ:

(Sinopsis): RECORDAR TAMBÉ ÉS VIURE…

PER: JUAN E. PRADES BEL (Taller d'història, memòries i patrimonis).


(Temáticas): PAISATGES HISTÒRICS DE TERRES CASTELLONENQUES:

"LA TORRE DE COSTA DE LA CORDÀ (ORPESA, CASTELLÓ)".
Torre de la Cordá.


ESCRIU: JUAN EMILIO PRADES BEL.
La torre de costa de la Cordà també és coneguda amb altres nomenclatures (Mala Dona, Cordada, Renegà, Orpesa, torre del Barranc, Colomera), és un monument declarat BIC, i protegit per la llei de patrimoni. A l'any 1554 este bastió estava construït . Posició: WES84 latitud 40º 4’ 0'88 N, i longitud 0º7' 27'40 E .
- Es tracta d'una torre de guaita de la "Guàrdia Militar de Defensa de la Costa", pertany-a la xarxa de torres que defensaren el litoral dels atacs dels pirates berberiscos y turcs que foren una amenaça molt present entre els segles XIV-XIX, fustigant constantment la costa amb actes de pirateria a la mar, i hostils desembarcaments a terra a la recerca de botins i captius, a més es tenia sempre present l'amenaça d'una hipotètica invasió del territori per la poderosa armada turca, que dominava el Mediterrani, i amenaçava amb la seua presencia el desembarcament d'un temible exèrcit a la conquesta de l'antic al-Andalús, i la costa valenciana era molt propicia per a este fi, cal recordar alguns dels atacs a les poblacions: de Torreblanca l'any 1397, Alcalà 1547, Cabanes 1558, Capicorb 1586, Benicàssim 1512, i els atacs a Orpesa de 1534, 1619...
- Els guàrdies de la costa dels districtes valencians incorporats en torres, castells i atalaies otejaven constantment l'horitzó de la mar, per a albirar els moviments enemics que provingueren de la mar, en cas de perill feien avis de rebatos, per coordinar la defensa del litoral, presentar defensa ofensiva, i evitar el desembarcament d'enemics, ames treballaven amb altres assumptes: indicacions d'orde, i ordres a navegants i pescadors, combatre el contrabandisme, la prevenció de salut publica i evitar el desembarcament d'apestosos.
- La torre de la Cordà es troba enclavada al mixt del cap d'Orpesa, una costa amb un relleu accidentat al llarg de set quilòmetres d'escarpada serra de pedra calcària cretàcica, tot dibuixa una costa quebrada, alternada de cales i penya-segats calcaris, la serralada en este punt conclou a la mar, sobreix invadint la mar i creant el cap litic d'Orpesa que queda comprés entre les poblacions d'Orpesa al nord, i Benicàssim al sud-oest . La torre ocupa un turó calcari al nord de la cala-platja de la Renegà, el besant est, cau cap a la mar amb un desnivell atalussat d'uns trenta metres, que li servia a la torre de defensa natural. Esta torre mantenia contacte visual únicament amb les dos torres contigües del contingent defensiu coster, al norest a 2.700 metres la torre del Rei, i al sud-oest les torres de la Colomera distant 1900 metres lineals, i la desapareguda torre de Sant Julià, ambes també estaven construïdes l'any 1554.
Torre Colomera

- Esta torre es troncocònica d'uns onze metres d'alçada, esta assentada directament sobre el sol natural, sense fonament de cimentació, el perímetre circular exterior medix 16 metres, l'obra es de mamposteria ordinària de gran tamany, la silleria esta ubicada als llindars i recercats de les obertures de foc i sentinella, la porta de la torre que mira cap a l'est esta en alt a uns sis metres d'alçada, s'accedia per una escala de corda, la torre en 1/3 part es massissa, aparenta haver tingut dos plantes, corona una plataforma d'armes. Les defenses de la torre estan molt concentrades en la primera planta en què s'aprecien un total de 10 obertures amb múltiples funcions: la porta dintellada és de menut tamany, i té una sagetera per a defensar-la en cas d'abordament, set matacans abussonats disposats en dos nivells alternats en zig.zag rodejant la torre, defensaven la base de la torre intentant evitar els butrons i l'obertura dels murs, l'altra obertura és una petita espitllera oberta dalt del llindar del matacà que mira cap sud-oest, la funció era mantenir contacte visual lineal amb la torre Colomera des de la posició de foc de la 1ª planta. A la segona planta i queden les restes de 3 espitlleres sageteres, la plataforma superior esta enderroca.
- Sobre la tipologia de la torre; de planta circular i base massissa era un disseny funcional i pràctic, la finalitat que es perseguia era fer rebotar els projectils provenients de l'artilleria enemiga, que hipotèticament foren disparats des de els vaixells enemics que podien apropar-se amb facilitat a peu de penya-segat sense embarrancar.
Altres elements etnològics a ressaltar:
(1) - Un molló delimitador distant que conserva una A, i un dibuix indeterminat.
(1) - La presencia al lloc d'una espècie vegetal de planta crassa al·lòctona.
(2) - La presència d'un "cocó", distant uns trenta metres de distància, els cocons servien per a replegar i emmagatzemar l'aigua de pluja, el dipòsit "cocó" aprofita una cavitat natural de la roca calcaria, la part emergent de la roca serveix d'arreplegador o captador d'aigües d'escorrentia d'aigualera i de plujà principalment, el cocó ha sofert diverses actuacions antròpiques amb dos finalitats, facilitar la captació d'aigua per a lo qual l'hom va fer uns regalls o canalets poc profunds, sinuosament esculpits sobre la superfície de la roca per guiar l'aigua cap a la tragalera del cocó, i s'actuat profusament per a facilitar l'extracció de l'aigua del cocó, per a lo qual s'hi ha examplit la boca fent-la totalment circular de 21 ctms. d'ampla, tot treballat per un picapedrer, els cocons sempre estaven tapats amb grans lloses calcàries.
(3) - En un inventari d'armament i personal de les torres del districte de Castelló de l'any 1728, manat a fer pel Príncep de Campoflorido consta que esta torre estava proveïda de: "2 mosquetes, 2 botavanes, 35 balas de mosquete, pólvora 4 libras, i cuerda mecha 2 varas. Servian en la torre los soldados de a pie Jaime Boix y Vicente Perciva. Carmen Pérez-Olagüe .

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

Torre de la Cordá
- Conselleria de Cultura, Educació y Esports.
- Institut Cartogràfic de Catalunya.
- Vicente Forcada Martí: “Torres y castillos de la província de Castellón”.
-Direcció General de Patrimoni Cultural Valencià. 
- París Muñoz, Eduardo (1990): “Torrenostra, historia, marineria y turismo”. Barcelona, 1990.
- Prades Bel, Juan Emilio (2007): “El “Castellet” una torre de güaita al cim del “Raspall” (Torreblanca)”. CEM nº 77, 2007.
- Blog “España medieval”: “La historia de Orpesa desde sus torres vigia”.
- Sánchez Gijón, Antonio (1996): “Defensa de costas en el Reino de Valencia”. Consell Valencia de Cultura, Generalitat Valenciana, 1996.
- Prades Bel, Juan Emilio (2020): "La torre vigía de Torrenostra, en el año 1870".
- Roca Traver Francisco A. (1988): “Noticias Históricas de Torreblanca”. Castellón 1988.
- Prades Bel, Juan E. (2015): " La torre de costa de Torre la Sal”.
- Prades Bel, Juan E. (2020): " Historias del mar: El hundimiento de una goleta inglesa en el Cabo de Oropesa, parte de guerra de un combate naval del año 1805".
- Cámara Muñóz, Alicia: Los guardianes del mar: fortificaciones, torres, atalayas en la costa valenciana (s.XVI)”. UNED.
- Forcada Martí, Vicente (1992): “Torres y castillos de la provincia de Castellón”. 1992.